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Gotitas de Poliamor

¿La monogamia duele?

Si crees que no tienes opciones, realmente no estás eligiendo.

Después de ver el título de mi blog, un amigo me preguntó qué tenía en contra de la monogamia. Debo aclarar un punto desde este momento: no creo que las personas poliamorosas / no-monógamas seamos más evolucionadas, sean más conscientes, tengan más capacidad o sean mejores que aquellos que practican la monogamia.

¿Cuáles son los dolores de la monogamia?

En mi búsqueda por el «EL indicado» me encontré con varios problemas. Para empezar, nadie me dijo cómo debían ser las relaciones monógamas que no tenían una mujer involucrada, así que por ahí empecé mal. Lo que aprendí en los medios es que si tu pareja se enoja, debes callarte porque sólo se hace más grande, los celos son indicadores de qué tanto te ama, el sexo es una comodidad y, por lo tanto, debe mantenerse tan escasa como sea posible para aumentar su valor… entre otras tantas lecciones que he tenido que desaprender.

No, la monogamia no duele. El camino preconcebido, el guión a seguir que yo aprendí para una relación monógama, está plagado de actitudes deshonestas, manipuladoras, hirientes y tóxicas (no me encanta esa palabra, por cierto).

¿Entonces?

Al tener un camino prepavimentado a seguir y pensar que es el único camino posible para llegar a la felicidad (el felices para siempre), vivía frustrado forzándome a querer lo que se supone que debía querer. En ningún momento elegí ser monógamo – simplemente asumí que no había de otra.

Cuando comencé a conocer que había otras opciones, pasé por un largo proceso de introspección donde tuve que preguntarme: ¿Y yo qué quiero? Es muy sencillo echarle la culpa a la monogamia cuando te quitas la responsabilidad de saber que es lo que tú eliges. De pronto, cuando ya es algo consciente, no puedes decir «así son las relaciones», sino que se vuelve un «así son las relaciones que yo estoy eligiendo«.

¿Y las gotitas de poliamor?

Debido a que el poliamor exige cuestionar todos los conceptos que tenemos precargados en nuestro sistema operativo, es posible elegir a través de la comunicación, la compasión y la ética. En mi aventura en el poliamor, he obtenido herramientas de comunicación, comprensión, interacción y libertad que me han ayudado a mejorar la calidad de mis relaciones en general, no sólo románticas.

Todas esas herramientas son útiles para aquellos que eligen seguir practicando la monogamia de manera consciente. Por eso he creado este blog: para personas poliamorosas que busquen un lugar donde encontrar información… pero también para personas monógamas que quieran encontrar herramientas para atender esos dolores causados por los paradigmas que se mueven cuando uno se pregunta ¿y yo qué quiero?

2 respuestas a «¿La monogamia duele?»

Muy interesante todo los argumentos , lo más interesante de este tema es averiguar y saber si algunas personas nacemos siendo NO Monógamas y también saber si esto implica que pueda ser el precedente para ser una persona poliamorosa.
Seguiré de cerca este blog es un tema que yo no sabía que existía hasta hace algunos meses … y me interesa saber más al respecto .

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